Una comisión de técnicos del Ministerio de Medio Ambiente de Santo Domingo se desplazó este jueves al municipio de Paraíso, en compañía del director regional de Medio Ambiente, para evaluar la situación de la recogida de los cantos rodados (piedras), en las playas de Paraíso, Ojeda y Bahoruco.

El director regional de Medio Ambiente, Ernesto Pérez, agregó que previo a emitirse los permisos el pasado 26 de marzo, una comisión de Santo Domingo se reunió con los miembros de las asociaciones de Bahoruco, Paraíso y Ojeda y luego de evaluar el cúmulo piedras almacenadas allí, recomendó que era justo viabilizar el permiso para su recolección, el cual caducó el 26 de abril.

Pérez adelantó que los permisos estaban paralizados desde agosto de 2015 y fueron rehabilitados por un periodo de un mes, del 26 de marzo al 26 de abril. Dijo que la comisión vino a inspeccionar si estaban cumpliendo con el reglamento, ya que el permiso fue para retirar las piedras que estaban apiladas desde hace varios años y no habían sido retiradas por las asociaciones.

“Con esto no estamos diciendo que no habrá opciones favorables para ustedes, sino que deben evitarnos intervenir o tomar algunas acciones” dijo Pérez.

Mientras que el técnico Giordano Hernando explicó que la comisión que integra fue a comprobar y a realizar la investigación si las asociaciones cumplen con el permiso otorgado de retirar y transportar el material recopilado en esas playas y comprobar de que no se estuvieran recolectando porque esa actividad queda suspendida por una resolución de Medio Ambiente.

De su lado, Juan Víctor Polanco, presidente de la Asociación de Recolectores de Cantos Rodados del distrito municipal de Bahoruco, reconoció que el tiempo otorgado por Medio Ambiente ha sido muy corto y desfavorable, ya que solo pudieron retirar de la playa de Bahoruco 400 metros, de los mil que contemplaba el permiso emitido por las autoridades, justificó que en los días feriados no pudieron trabajar.

Sostuvo que, en la medida de lo posible, el ministro debería prolongar un poco la prórroga a fin de completar con los metros restantes que indica el acuerdo, al tiempo de señalar de que una disposición favorable ayudaría a la comunidad a palear la apretada situación económica que afrontan numerosas personas desempleadas, humildes y de clase muy baja que viven de este oficio y están llevando el pan de cada día a sus familiares.

Dijo que más de 500 familias de las comunidades de Paraíso, Ojeda y Bahoruco se benefician de forma directa de la recolección de las piedras, cuya actividad está compuesta por hombres, jóvenes y mujeres, esa actividad aporta recursos económicos que ayudan a combatir el elevado margen de desempleo que afecta a las tres comunidades.

A su juicio, la recolección de ese material “no causa daños al medio ambiente porque esas piedras son arrastradas desde las montañas hasta la orilla de la playa a través del río, y que de un cien por ciento, la comunidad aprovecha el veinte por ciento.

Mientras que el presidente de la asociación de los recolectores de la comunidad de Ojeda, Nelson Medina, adelantó que cuando llegó la comisión de Santo Domingo, en abril, a evaluar el cúmulo de piedras en la playa de Ojeda, les señalaron que había aproximadamente 1,200 metros, de los cuales solo han podido sacar 400, por tanto, clamó a Medio Ambiente para que les habilite el permiso y así poder retirar la cantidad faltante, ya que el mismo solo fue por un mes y el tiempo no fue favorable porque se presentó el asueto de la semana santa y otros días feriados y las ventas estaban paralizadas.

Aseguró que recogen las piedras de manera manual y que en nada afecta la diversidad ni la ecología de la zona porque tienen un estándar establecido del tipo de piedras que deben retirar para evitar la erosión del suelo como recomiendan los expertos.

Insistió en que esa actividad se viene realizando desde hace 20 años en coordinación y supervisión de Medio Ambiente a través de un plan estratégico para un manejo amigable al medio ambiente ya que las piedras deben tener un diámetro, un tamaño específico y un terminado final.

El río de Paraíso se encarga de amontonar una enorme cantidad de sedimento (piedras) el cual pone en vulnerabilidad al mismo pueblo, al amenazar de inundarlo cuando hace grandes crecidas en tiempos de lluvias.

Ponderó que más que un problema ambiental, lo que existe es un problema social por la enorme cantidad de personas que carecen de un empleo justo, dijo que en la recolección de los cantos rodados hay mucha gente que está viviendo de sus ventas. Incluso, aseguró que hay personas diabéticas que compran sus medicamentos y otros pagan el colmado.

El presidente de los recolectores de Paraíso, Wilkin Féliz, planteó que recogen las piedras apegados a las normas dispuestas por Medio Ambiente y que con referencia al metraje solo retiran los asignados por la regional de Medio Ambiente de Barahona, además reiteró que de los 500 metros otorgados por las autoridades solo pudieron retirar 138 metros, por tanto, solicitó una extensión del plazo.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Ecológica de Paraíso (SOEPA), Elías Castillo se mostró favorable a la recogida de los cantos rodados, alega que en nada afecta al medio ambiente, al contrario solicitó al ministro de Medio Ambiente extender el plazo para la retirada de las piedras.

Manifestó que los recolectores de piedras pueden continuar retirando los cantos rodados siempre y cuando lo hagan bajo la supervisión de los técnicos de Medio Ambiente, estableció que como Sociedad Ecológica apoya la actividad porque no viola las normas establecidas por las autoridades.

Por: Omar Medina