El famoso affair tuvo lugar en un conocido restaurant japonés londinense en 1999: Nobu Restaurant, con sucursales en Nueva York, Malibu, Miami y México. Sin embargo, durante 15 años el alemán no había hablado sobre el hecho. Por primera vez, Becker explicó que el encuentro sexual con la modelo rusa Angela Ermakova no ocurrió en el armario donde se guardaban las escobas como se creía, sino en una de las escaleras del restauran de comida japonesa.
Ese año, luego de quedar eliminado de forma abrupta de Wimbledon, Becker había dejado a su mujer embarazada en su cuarto de hotel y escapado a esa reconocida casa de comida. Como resultado del fugaz encuentro sexual, Ermakova quedó embarazada, hecho que el tenista no reconocería hasta tanto realizarse una prueba de ADN. Anna hoy tiene 15 años.
El “escape” le costó a Becker un millonario divorcio y la vergüenza de no afrontar las consecuencias de su espontáneo amorío. Un verdadero escándalo. Pasados 15 años, el jugador habló sobre ese hecho con Radio Times: “Éramos todos estúpidos e inmaduros en ese tiempo. El tenis no era siempre fácil, y mi experiencia en Wimbledon no era siempre placentera. Era demasiado centrado